La familia de papel
 
Autor: Isabel Soria Irisarri
Edición: Los libros del gato negro
Caract: Año 2019, 251 p, 13 x 21 cms.
ISBN: 978-84-120435-0-1
     
 
Su estructura narrativa en constantes flash-backs se ve reforzada por la presentación material de todo el texto con letra vertical para la voz del narrador y letra versalita para la voz de los libros, que ponen de relieve dos mundos coexistentes: las vidas de los protagonistas Ana y Abelardo, con su desarrollo temporal, frente a la existencia de la Biblioteca, ajena al tiempo. Pese a ser una primera novela, su autora mueve con maestría los hilos temporales del relato, que se sigue con toda facilidad. Las andanzas y desventuras de los desdichados personajes: Don Agapito, Ana, Esteban, Abelardo, Manolita y Petra –más una lorita mejicana llamada Isabelita– se revelan al lector en idas y vueltas en el tiempo de su existencia, sin que la lógica se resienta en ningún momento. 

El relato ofrece una notable sobriedad de recursos descriptivos tanto para estos personajes –no sabemos qué aspecto tienen Ana o Abelardo– como para los interiores. No obstante, el lector capta la atmósfera en la que todo se desenvuelve. Y es que la autora crea un ambiente aparentemente real, con abundantes referencias históricas, pero tan sombrío que no deja resquicio en él para los sentimientos esperados en dos protagonistas jóvenes: la alegría o el amor. En La familia de papel el entorno aparece esquematizado, desdibujado de la realidad de la época en la que se inserta, con la deliberada intención de asfixiar a los personajes, de modo que no encuentren más liberación que la lectura.

Y es que Isabel Soria crea dos mundos que conviven paralelos: la vida real y la vida de los libros. La vida de Ana y de su hijo Abelardo, protagonistas de este relato, es contada a través de un narrador omnisciente. Los libros, en cambio, personaje colectivo que coprotagoniza esta historia, hablan de sí propios, pues se les concede la capacidad de dialogar.

La Biblioteca es un mundo aparte y la autora utiliza para él la técnica del “realismo mágico”. Así, el diálogo, muy abundante en estas páginas, está reservado casi enteramente a los libros y en una escasa medida a Petra, la criada procedente de Maleján –que introduce la oralidad rural aragonesa– cuando habla con el cartero Ángel.

Unos personajes fracasados en su experiencia familiar forman junto a los libros una familia, la única y auténtica familia de Ana y de su hijo Abelardo. Todos sus miembros están unidos por la inteligencia, por el respeto y por el afecto profundo que se profesan. 

Sorprendentemente, aunque nada hay en los acontecimientos que lo requiera, la autora impregna este relato de un fino humor aportado especialmente por la lorita mejicana, pero también por el narrador y por los propios libros.

El final es divertido, inesperado, sorprendente y esperanzador.
 


Dirección General de Cultura y Patrimonio. Centro del Libro y la Cultura de Aragón .
Edificio Ranillas. Avda. Ranillas 5 D 50071  (ZARAGOZA)
Tel. 976 716 603 – Fax 976 71 48 08
Privacidad - Aviso Legal - centrodellibro@aragon.es